La ruta de los Omeyas

Los primeros meses en Cádiz no han dado para mucho congreso. Pero en cuanto ha llegado el verano, ha comenzado la temporada, aprovechando que dos de los que más me interesaban se celebraban en España: la conferencia internacional de LAMS (precisamente en Cádiz) y el ICALT (en Santander).

Uno ha hecho casi de todo en las conferencias y sus viajes, como ya he relatado en las crónicas. Pero cuando la conferencia se celebra en Cádiz, siempre hay algo nuevo por hacer. La fecha y hora de la cena de gala de la conferencia coincidían con la semifinal de la EURO 2008, Rusia-España, y el restaurante no tenía TV. Todo sea por el fútbol. Me llevé la tele al salón del restaurante El Español. Gracias a que vivo a dos pasos de la conferencia y a que las teles de hoy son planas, la labor no tuvo demasiada complicación. Sólo hubo que comprar algunos metros de cable coaxial y hacer de antenista un rato. Lo malo fue que no pudimos poner la clásica muñeca vestida de gitana encima de la tele, ni siquiera agarrada de las uñas.

Cuando acabó la conferencia salí para Cantabria. Agarré el coche e hice la ruta del Omeya Ibn Muza, con parada y fonda en Medina Mayrit, pero sin cortar cabezas de cristianos.

En Cantabria me alegró ver muchos viejos amigos a los que no veía desde hacía 4 meses. ¿Qué pasa, que no se puede echar de menos a la gente en ese tiempo? Bueno, a algunos ya les había visto antes :-/

Tengo que destacar la cena de gala del congreso. A falta de tele y partido de España (la eurocopa ya había acabado), el rape y el solomillo que nos sirvieron en el Gran Casino del Sardinero jugaron bien su papel. A la hora de los cafés, algo me llamó la atención. Las bolsitas de azúcar Dromedario venían con un mensaje individualizado relativo a los juegos olímpicos próximos a comenzar. En la bolsita que me tocó a mí rezaba esta historia:

ESPAÑOLES PIONEROS EN LOS JUEGOS
Los españoles no participaron en los Juegos de Atenas de 1896 (primeros de la era moderna).
En París de 1900 se tiene constancia de 17 deportistas españoles, aunque la desorganización de estos Juegos fue total y existen dudas sobre los datos oficiales. Villota y Amézola consiguieron el primer puesto en pelota vasca, en la especialidad de cesta punta, mientras que Pedro Pidal, Marqués de Villaviciosa, fue segundo en tiro de pichón.

La reseña no tiene desperdicio. Muy ilustrativa del papel de los españoles en los primeros juegos. ¡Hay que ver, el mal que ha hecho la wikipedia entre los jóvenes cronistas de nuestros días! No sé si la reseña resulta graciosa, pero yo me reí un buen rato tras su lectura.

Tras acabar la cena intentamos buscar algún sitio abierto donde acabar la noche española y dignamente. Pero resultó más difícil de lo que parecía. Sólo estaba abierto un bar de aspecto sospechoso y una media de edad tal que Manolo el del Bombo resultaría un chaval. Con decir que los paisanos que merodeaban el local bailaban pasodobles en una esquina, lo digo todo.

Durante los días de estancia en Santander comenzaron las rebajas, así que me dirigí al centro a achantar la crisis. Los últimos meses pasados en Andalucía me han convencido falsamente de que el tiempo atmosférico veraniego no tiene apenas variabilidad, así que tuve que comprarme un jersey, un pijama y un paraguas. Justo lo que a uno no tiene que olvidársele cuando viaja al norte. Pues a mí no sólo se me olvidó eso, sino que además iba en chanclas. Así que también tuve que comprarme unos zapatos. Incauto de mí…

Ahora estoy de vuelta a Cádiz, rehaciendo la ruta iniciada por Don Pelayo y acabada por Alfonso X El Sabio. Tras la reconquista total, los españoles iniciamos la época de los descubrimientos y el salto a Iberoamérica. En México os espero 😉